
En este post recopilatorio de noticias curiosas nuevamente es Ryanair la aerolínea que abre la relación. En este caso se trata de una de esas originales campañas que acostumbra a desarrollar la compañía para dar publicidad a sus actos. El escenario fue su nueva base, el aeropuerto de Manchester, donde se recurrió a un flashmob en el que se reunió a medio centenar de individuos con el rostro de Michael O’Leary.
Eran niños de siete años procedentes de diversas localidades (Dublín, Kildare, Louth, Meath y Meath Oeste) con caretas, acompañados y coordinados por un famoso grupo de danza local llamado Fit. Todos ellos convirtieron la terminal del aeropuerto en una improvisada escena de musical, con bailes ante los mostradores de facturación de Ryanair y la mirada atónita de los viajeros. El espectáculo duró cinco minutos y pretendía promocionar los nuevos vuelos baratos a Manchester.
También en positivo se puede juzgar la decisión de Iberia de renovar este otoño los menús de la clase Business Plus recurriendo a la imaginación del chef Paco Roncero: pastas frescas rellenas en lugar de secas “para que mantengan intacta su jugosidad” o hamburguesas picadas a mano, en vez de filetes. Además, junto con los otros tres cocineros (Ramón Freixa, Toño Pérez y Dani García), propone tapas de autor basadas en las tapas tradicionales de la cocina española, que se sirven en los almuerzos y cenas, junto con una selección de quesos que cambia semanalmente. Y para las meriendas de la clase Business se propone el jamón y los embutidos ibéricos.
También hay nuevas incorporaciones a la carta de vinos, algo que la aerolínea suele hacer cada tres meses, tanto a bordo como en las salas VIP. En esta ocasión la novedad es un albariño llamado Paco & Lola.
Y finalizamos el post con una noticia desagradable que llega desde Extremo Oriente. La compañía china Chengdu Airlines ha sido demandada por una pasajera de 26 años a la que impidió embarcar por ser discapacitada y usar silla de ruedas. La damnificada no sólo la acusa de discriminación sino también de agresión, pues al parecer, llegaron a tirarla al suelo durante la discusión y los forcejeos que se formaron.
Se llama Zu Lanying y exige 10.000 yuanes (unos 1.140 euros) de compensación, lo que no parece gran cosa para una gran empresa que se escuda en que sus normas no permiten el acceso de sillas de ruedas. Algo que comparten todas las líneas aéreas de China, país donde el trato a los minusválidos es más bien despectivo.

















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