
La longitud de la pista es una de las reclamaciones hitoricas para mejorar la operatividad del aeropuerto de Burgos. Las pista mide actualmente 2.100 metros, lejos de los 3.500 de los grandes aeropuertos, y esta circunstancia combinada con la altitud del aeropuerto burgalés (900 metros sobre el nivel del mar) penaliza a los grandes aviones.
Los Boeing o Airbus de 180 pasajeros, por ejemplo, no pueden ir repletos por problemas de sobrepeso y tienen que dejar vacías alrededor de 40 plazas, algo que evidentemente no gusta a las compañías aéreas, y menos aun a las de vuelos de bajo coste. Y tampoco podrían operar los voluminosos cargueros de mercancías, otra de las actividades que podría dotar de mayor movimiento al aeródromo.
Así las cosas, el Consorcio para la Promoción de Villafría tuvo claro desde el principio que la extensión de la pista sería una de sus principales reclamaciones. Dado el momento económico han dotado a la propuesta de un ambición más realista.
En un principio se habló siempre de incrementar la longitud de la pista, para pasar de 2.100 a 3.100 metros. Pero ahora el estudio municipal, habla de una ampliación limitada a 600 metros, hasta llegar a los 2.700, que evitaría el gran problema de afectar a la N-I. La vieja carretera nacional discurre muy cerca del aeropuerto y la extensión del campo de vuelos llegaría a afectarla, con la consiguiente necesidad de modificar su trazado.
De esta manera los vuelos a Burgos, sin llegar a tener una pista de las de los grandes aeropuertos, al menos no sufriría las restricciones qeu tiene ahora para vuelos medios.

















Comenta esta noticia
You must be logged in to post a comment.